Pagar el precio es necesario.

Los atajos generalmente no son buenos. Los anhelamos, creemos que nos permitirán avanzar más rápido, pero siempre tienen alguna sorpresa. En los viajes, cuando tomamos un atajo, más de una vez tenemos que lidiar con imprevistos que demandan un esfuerzo extra o a veces nos hacen correr riesgos innecesarios. No estoy en contra de los atajos pero, con el tiempo, he aprendido a tomar ciertas precauciones antes de elegir uno.

En la vida, tomar atajos nos puede llevar a tomar decisiones que no tienen vuelta atrás y el precio a pagar se hace mucho mayor de lo que debería haber sido. Por algo el buen vino tiene su tiempo de añejamiento. Hay tiempos que respetar.

Ahora bien, hay una tendencia que he visto entre los que dedican a la Fotografía: la tendencia a pensar que se puede trascender sin mucho esfuerzo. La mayoría cree que se puede hacer grandes fotos, ser famoso, llegar alto, ganar mucha plata, ser reconocido sin necesidad de pagar un precio. Pero se equivocan de lleno, hay un precio que pagar.

Como en todas las cosas que lo valen hay un precio a pagar para llegar alto ¿Nunca escucharon decir ¿»Lo que cuesta, vale»? Bien, lo contrario también es cierto: Lo que vale ¡CUESTA!

En Fotografía, contrario a lo que se podría pensar en primera instancia, el costo más alto no es el de de los equipos (cámaras, flashes, objetivos, accesorios, etc.). El precio a pagar que tiene que ver, más que nada, con nuestra voluntad, nuestro tiempo, nuestras prioridades, nuestro esfuerzo.

La Fotografía, como toda manifestación artística, demanda creatividad y también a su hermana (casi siamesa, diría yo) que es la originalidad.

La originalidad tiene que ver con «dar origen» a algo. Algo que no existía pero que nosotros engendramos ¿Cómo? Conectando cosas.

Etimológicamente, crear proviene del latín “creāre” y significa ‘engendrar’. Para que algo sea engendrado se necesitan, al menos, dos elementos que, combinados, dan origen a un tercero. Por eso decimos que creatividad es conectar cosas para que engendren una tercera, nueva y original.

Ahora el punto es, que no puedo ser creativo si no tengo conocimiento acerca de la materia en la que quiero ser creativo. ¿Cómo puedo conectar cosas si no tengo idea de con qué cosas cuento? Y si directamente no tengo cosas para conectar ¡Va a ser mucho más difícil!

¿Dónde se encuentran esas cosas que hay que conectar? En nuestra cabeza. Y ¿Cómo entraron ahí? Por medio del conocimiento, el estudio, la lectura, el análisis, la búsqueda, la meditación, la observación y un laaargo etcétera.

No puedo ser creativo en temas de energía nuclear si no tengo idea de lo que es un átomo, por ejemplo. ¿Por qué algunos piensan que pueden ser creativos o grandes fotógrafos sin estudiar Fotografía?

Necesito tiempo, ganas, entusiasmo, disciplina para ponerme a estudiar, Técnica Fotográfica (seriamente, no un «cursito»), Iluminación (desde los fundamentos, no las recetas de Fulano o de Mengano), postproducción pero no los presets de Photoshop o Lightroom, sino las herramientas para lograr los resultados deseados. Manejar esto a la perfección sería lo básico pero si se quiere trabajar «a lo grande» hay que agregar Historia del Arte, Semiología, Morfología, Expresión Fotográfica. Además habría que leer Filosofía y también Narrativa de calidad (poesía, cuentos) Todo lo que pueda alimentar mi fantasía y capacidad de imaginar, todo lo que pueda ampliar mi universo estético. Eso crea en nuestra mente la sustancia con la que creamos, un alfarero no puede crear nada si no tiene barro para modelar. Necesitamos sustancia, el conocimiento adquirido se mezcla con nuestra vida con lo que somos, como vemos el mundo, nuestras experiencias, nuestra formación y ahí se empieza a formar la sustancia y lo podemos incorporar mediante talleres de fotografia presenciales o cursos online de fotografía.

Necesito tiempo, ganas y disciplina para ponerme a entrenar. Sí. Un plan de entrenamiento fotográfico. Un plan que me lleve a conocer mi equipo de arriba a abajo y de atrás a adelante sin siquiera pensar, que sepa lo que estoy tocando en la cámara sin mirar ¡qué sea una extensión de mis manos! Saber que lente debo usar según la foto que estoy visualizando. Saber, sin hacer un millón de pruebas, que está haciendo cada uno de mis flashes y qué resultado me va a dar cada modificador de luz. Tener un conocimiento absoluto del equipo que uso y que necesito.

¿Y por qué necesito dominar tanto todo eso? Porque cuando estoy creando no puedo perder tiempo en pensar cosas como ¿Dónde estaba el ISO? ¿Cómo era que se usaba el NG del flash? ¿Cómo se hacía para que el fondo quede desenfocado? ¿Si cambio la velocidad…? y así podemos seguir interminablemente.

En el momento que estas creando, estas visualizando en tu mente la imagen terminada estas conectando conceptos, ideas, sueños, fantasías, anhelos y los estas llevando a una imagen. Nada puede interrumpir ese momento, es sublime. Te consume la impaciencia por ver terminado lo que estás creando, sabes que salió de adentro tuyo porque lo pariste, te costó, empujaste, te esforzaste pero sabías que era algo genial, impresionante, único. ¿Te parece que ese momento puede ser interrumpido porque no sabes donde está el balance de blanco en tu cámara, o si la imagen tendrá mucho ruido por el ISO alto? Todo eso debe estar sabido de antemano.

Ojo. Algunos especulan que si usan automatismos se libran de esa responsabilidad: El flash en TTL , la cámara en algún programa semiautomático o en «P». De esa manera tienen tiempo de centrarse en crear ¡Error! Eso, a lo sumo, a veces, dará un resultado aceptable nada más, pero ¿Crear? Lejos. Dijimos que creatividad es conectar cosas ¿Cómo se supone que alguien va a poder conectar cosas que no domina, que no conoce?

Hay gente que intenta conseguir resultados espectaculares, novedosos, originales sin pagar el precio, a esos les digo: Lo siento ¡No hay atajos!.

Hay un precio que pagar y los que lo hacen, logran crear. Llegan a tener la satisfacción de ver su obra una y otra vez y verse reflejados en ella, en cada recurso que utilizaron para crearla.

No se engañen. Eso que se logra en base a tutoriales, a copiar lo que otros hacen, a aplicar algunas recetas. Eso es transitar el mismo camino que otros ya anduvieron, no el propio.

Cada uno de nosotros tenemos un camino para transitar ¡Y es apasionante! Claro que cada uno llega hasta donde quiere y eso no se discute pero lo que debemos tener en cuenta, una vez más lo repito, es que el que quiera llegar alto, debe pagar un precio.

La única intensión que tienen este artículo es que no se hagan falsas expectativas con los atajos en Fotografía. Lo único que hacen los atajos es conducirnos a la frustración. Nos engañan haciéndonos creer que hicimos un trabajo creativo cuando en realidad sólo hicimos bien lo que otro hizo antes.

Por supuesto, lo primero que debemos evaluar es si vale la pena pagar ese precio. Si vale la pena. ¡Qué nada te detenga!

Hasta la próxima.

Autor Gustavo Pomar:
Ver más en:

https://www.gustavopomarfotografia.com/post/pagar-el-precio-es-necesario h

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